Entrevista

"EL esfuerzo económico es muy grande pero el Monasterio lo merece y lo necesita"
Entrevista a Dña. M.ª Inmaculada Tovías López, concejala del ayuntamiento de Fitero, responsable del área de Cultura y Turismo.

¿Que significa el monasterio para Fitero?
Podríamos hablar mucho sobre ello, primero, fue el origen de la población que creció a su sombra. Siempre ha sido su templo parroquial y, desde la desamortización, sus instalaciones han servido como escuela, almacenes municipales, residencia de ancianos. Actualmente es el valor cultural más importante del pueblo, es algo por lo que sentirse orgulloso de ser fiterano y es un elemento generador de turismo y por lo tanto un activador económico y cultural. En 1991 se creó la Asociación de Amigos del Monasterio que ha trabajado mucho en la promoción, conservación y restauración del monumento consiguiendo en estos pocos años, comparados con la historia del mismo 20 años no es nada, que vuelva a tener el esplendor que nunca debió perder.

Para ser un monumento tan importante, ¿Cree que tiene el suficiente reconocimiento por parte del público?
Ciertamente no. Hasta hace unos años solo era accesible la iglesia. Las dependencias monacales estaban en manos privadas, incluido su entorno que había sido ocupado por los vecinos colindantes como patio de sus viviendas. Con esta situación era imposible que el conjunto fuera valorado como tal. A pesar de ser monumento nacional desde 1934, su deterioro llegó  a tal punto que se derrumbaron varios elementos, como parte de la cubierta, un ángulo del claustro, aparecieron grietas en los muros. La cubierta de la iglesia abacial estuvo durante varios años tapada por plásticos al agotarse el presupuesto para su restauración. La biblioteca del monasterio se derrumbó cuando comenzó su restauración y fue un auténtico milagro que no hubiera que lamentar desgracias personales.
A partir de las actuaciones de restauración y recuperación del entorno, el monumento se ha puesto en valor y es reconocido desde las instancias culturales y políticas. Las visita han aumentado mucho en los últimos años y más a raíz de incluirse en el programa de promoción turística que el Gobierno de Navarra  ha realizado a nivel nacional e internacional que incluye los monumentos más significativos de la región, pero necesita mayor promoción turística para que el público en general lo incorpore en su lista de lugares a visitar.

¿Y de las Instituciones?
El Gobierno de Navarra, a través de la Institución Príncipe de Viana ha realizado un esfuerzo económico muy considerable en el monasterio. Hay que tener en cuenta que las dimensiones del mismo hacen que cualquier actuación resulte muy cara por lo que no ha habido más remedio que ir dilatándolas en el tiempo. Se espera que los trabajos de restauración, actualmente centrados en el claustro, no finalicen hasta 2013, suponiendo que puedan mantenerse los niveles de financiación actuales. Se han presupuestado más de cinco millones de euros para estas dos legislaturas, con lo que se espera finalizar los trabajos. Desde luego, el esfuerzo económico es muy grande pero el monasterio lo merece y lo necesita.


¿Está el ayuntamiento satisfecho con las obras realizadas y las previstas?
Las actuaciones son realmente de una complejidad difícil de imaginar hasta que se acerca uno a verlas. Esto supone que el avance sea muy lento y el gasto muy alto. Siempre se puede gastar más, pero realmente, el ayuntamiento valora muy positivamente la inversión realizada, aunque el presupuesto para la fase actual de rehabilitación del claustro se ha reducido de 1,5 a 1 millón de euros. No obstante, hay un compromiso firme por parte del actual presidente del Gobierno de Navarra, D. Miguel Sanz de no abandonar el proyecto hasta que esté completado. Son constantes las visitas de los responsables de cultura y patrimonio del Gobierno de Navarra lo que da una muestra del interés de la administración por estas obras.
En cuanto a la calidad de la restauración, no se puede pedir más. El arquitecto encargado del proyecto, D. Javier Sancho, hace un trabajo minucioso y a conciencia, sobre una obra que técnicamente es complicadísima pero que gracias a su entusiasmo, dedicación y preparación ha sabido solventar todas las dificultades que han ido surgiendo durante la misma, que no han sido pocas. Podemos estar seguros que sus trabajos perdurarán durante siglos. La empresa que realiza las obras, Construcciones Zubillaga, también es muy consciente de la importancia del trabajo que realiza y no escatima esfuerzos para que estos se lleven a cabo de la mejor manera posible.

Actuaciones y proyectos del Ayuntamiento para promocionar el monasterio.
Actualmente está abierta una exposición sobre D. Juan de Palafox, nacido en la localidad y que será beatificado el día 5 de junio en El Burgo de Osma, donde falleció. Es una pequeña pero interesantísima exposición situada en la sacristía del monasterio donde se exponen sus obras literarias, grabados y pinturas sobre su persona y referencias a sus devociones. En su preparación han colaborado el ayuntamiento, la parroquia y la Asociación de Amigos del Monasterio, además de empresas privadas y el Gobierno de Navarra. Durante los meses de verano se han programado conciertos de órgano para las mañanas de los sábados como medio de promoción extra de la exposición y el monasterio. También se ha editado un libro- guía recordatorio de la exposición. La oficina de turismo continuará abierta y se está previsto ampliar en dos el número de guías que muestran el monasterio para atender el aumento de la demanda en los meses de verano. Esperamos que el número de visitas continúe su línea ascendente lo que propiciará una ampliación del horario de visitas.


Gustavo Adolfo Bécquer pasó mucho tiempo en Fitero. ¿Alguna de sus conocidas leyendas hace referencia al Monasterio?
Sí, el miserere. Trata sobre un peregrino que quiso escribir el miserere que cantaban los monjes en el monte de las ánimas para encontrar su salvación. Pidió alojamiento en el convento para poder transcribir el canto. Pero fue imposible, se volvió loco y murió. El manuscrito sigue en el monasterio.


Viñeta Orden de Calatrava

Viñeta sobre la Orden de Calatrava

Editorial Monasterio de Fitero

MONASTERIO DE FITERO

El Monasterio de Fitero, sorprende. Sorprende su tamaño, su sobriedad, la acústica de su iglesia, la armonía de sus ábsides.

Cuando te acercas a la población, por cualquiera de sus accesos, apenas se vislumbra. Se diría que se encuentra agazapado, como escondido por su timidez. Las modestas viviendas que lo ocultan, anodinas, casi feas, parecen que quieran camuflar la presencia de semejante joya que es el Monasterio, como quien guarda sus pertenencias más preciadas para evitar que alguien las robe.

El acceso a la Iglesia por su fachada principal mantiene esa discreción, es sencilla, de escasa altura, pero al atravesar la puerta te encuentras con la primera estrategia empleada para ocultar su grandiosidad al exterior, has de descender un buen número de escalones por lo que la altura interior de la nave resulta espléndida.

Solamente los añadidos posteriores a la construcción, como la capilla de la virgen de la Barda,  los órganos barrocos  rompen el armonioso conjunto, aunque es fácil ignorarlos en la contemplación del monumento.

Lástima que el deterioro del claustro hace, actualmente inviable su visita. Las obras de restauración están en marcha, pero son estas, obras de gran alcance por lo que tardarán bastante tiempo en finalizarse. Esperemos que los recortes de presupuesto de las administraciones públicas no alarguen en el tiempo esta imprescindible actuación y podamos contemplar en toda su belleza el claustro y su magnífica sala capitular.

Si la visita a la iglesia no la ha hecho ya, el paseo por el exterior del Monasterio acabará de impresionarte. La contemplación de la Plaza de los Ábsides no te dejará indiferente, podemos apreciar la grandiosidad del conjunto arquitectónico y los aficionados a los temas esotéricos encontrarán una zarzamora sin espinas que la tradición atribuye a la intercesión milagrosa de la Virgen de la Barda (zarzamora) patrona de la localidad.

Las instituciones navarras y el ayuntamiento local han realizado un gran esfuerzo económico en la restauración y conservación de este magnífico monumento, pero aún queda mucho por hacer y desde este medio animamos a que no cejen en el empeño y sigan con las actuaciones hasta la restauración completa del conjunto y su posterior mantenimiento.

El ayuntamiento de Fitero ha situado una oficina de información justo frente a la fachada de la iglesia, donde su pueden concertar visitas guiadas al monumento por un módico precio. De momento, estas se circunscriben a la visita de la iglesia, pero esperemos que cuando se vayan completando las restauraciones pueda ampliarse más el recorrido. Desde luego no es un turismo de masas el que acude, lo que siempre es de agradecer, pero consigue que la localidad vaya recibiendo cada vez más visitas con lo que ello conlleva de beneficios para sus establecimientos y vecinos.

Algo más de promoción turística desde las instituciones no le vendría mal, pues monumentos más pobres y con menor valor artístico han tenido mucha más promoción y por tanto reciben más visitas.

 Monasterio de Fitero, vista aérea.


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Artículo Monasterio de Fitero

El Monasterio de Fitero abre sus puertas a los visitantes


El Ayuntamiento de Fitero(Navarra) dispondrá a los visitantes de visitas guiadas para conocer el Monasterio.

Las visitas darán comienzo en primavera, de lunes a sábado, a las 12:00. Domingos y festivos, a las 12:45. El precio ascenderá de 3 € y será necesario concertar cita previa. En la oficina de turismo, situada en la plaza de la iglesia junto al monasterio. Ahí podrá encontrar toda la información acerca del pueblo y del monasterio. Según ha informado el servicio de turismo del Ayuntamiento de Fitero.

El Monasterio de Santa María la Real es el primer monasterio cisterciense en la Península Ibérica. Situado en la villa de Fitero, en la ribera  Navarra, lindando con La Rioja. En cuyo casco urbano se levanta el monasterio, siendo uno de los pocos monasterios cistercienses integrados en el pueblo.
El monje cisterciense San Raimundo, patrón de la localidad y fundador de la orden de calatrava, junto con otros doce monjes cruzaron los Pirineos para fundar el monasterio en Niencebas(Alfaro, La Rioja) en 1140. En 1152 fue trasladada su ubicación a Fitero. El monasterio fue codiciado durante siglos por reyes, papas , obispos y señores.

La visita le permitirá admirar dependencias medievales (XII y XIII) como la iglesia abacial, de cruz latina, con tres naves y cabecera de girola con cinco capillas, lo que la convierte en un ejemplar único del Císter en España. Asimismo existen restos medievales en los muros de la biblioteca, vestigios de la antigua muralla y la sala capitular, construida en 1247, el claustro renacentista de planta cuadrada y el sobreclaustro, construido siguiendo el estilo herreriano del siglo XVI. 

Otras dependencias destacadas del monasterio son el dormitorio nuevo, del siglo XVI; el palacio abacial, manierista del siglo XVI y ampliado en el XVII; el dormitorio nuevo (XVI) y la biblioteca (1614). .

Su iglesia abacial es una de las más importantes de la orden del Císter en Europa y en su interior conserva una importante colección de arquetas árabes, cofres medievales y un relicario gótico de esmalte limosino. 

El monasterio fue declarado monumento nacional en 1931, Las diferentes dependencias del monasterio tienen ahora funciones no religiosas: la hospedería está ocupada por el Ayuntamiento, las celdas se reconvirtieron en residencia de ancianos, el refectorio es la actual Casa de Cultura y cine, y la biblioteca y la cocina se convirtieron en museo. 

Desde el Ayuntamiento avisan que a causa de las obras de restauración, no se puede acceder ni al claustro ni a la sala capitular. Por lo que solo se visitará la iglesia y la sacristía.

También puede visitar el balneario de Fitero con sus originarias termas que datan de la época romana a 4 km de Fitero. Donde Gustavo Adolfo Bécquer pasó grandes temporadas.


 Sala capitular, Monasterio de Fitero



 Claustro, Monasterio de Fitero

REPORTAJE

SAN RAIMUNDO, MONJE Y SOLDADO


¿Mitad monje, mitad soldado? ¡Monje de cuerpo entero, soldado de pelo en pecho!
La mayor gloria de Fitero es su abad San Raimundo. También quedaría inmortalizado este nombre, más que por el santo monje Raimundo, eso lo fue Fitero, por el guerrero valiente, invicto soldado, fundador de la orden militar. 

El origen de la orden se debe a un gesto heroico. La ciudad de Calatrava, junto al río Guadiana, había sido arrebatada a los árabes por Alfonso VII en 1147. Dada la importancia estratégica del lugar como baluarte avanzado de Toledo ante los moros, el rey quiso asegurar su defensa entregándola en 1150 a la Orden del Temple, ya que por aquellas fechas no existían los ejércitos regulares, ni era fácil poblar las zonas de frontera. Unos años más tarde, ante el empuje islámico, el Temple dio la empresa por perdida, y devolvió la fortaleza al sucesor de Alfonso, el rey Sancho III.

San Raimundo pensaba terminar su larga peregrinación en Santa María de Fitero. Pero Sancho III el Deseado había acudido a Toledo con lo más granado de su reino: condes, capitanes, caballeros, obispos, abades, cuando surgió la noticia de que los caballeros templarios iban a abandonar la fortaleza de Calatrava. Desprotegida, sería ocupada por los almohades. Toledo estaba en peligro.
Fray Diego Velázquez fue un monje que en tiempo pasado fue soldado y amigo del rey Sancho. Hombre de ilustre linaje, burgalés de Bureba, amado del emperador, había escuchado del rey don Sancho III, su amigo de infancia, el gran peligro que corría la plaza de Calatrava, llave estratégica de Toledo y de la cristiandad de España. 

Una noche Fray Diego tuvo una pesadilla y forzado por un impulso divino, se levantó en sueños, y se fue al aposento de Raimundo y con voces alteradas, se despertó diciendo: "Santo, Padre, vamos a la guerra contra los moros". "Vamos a la guerra!". Raimundo, le despidió con amor y con blandura, diciéndole: “ Que la verdadera guerra del monje había de ser la quietud y soledad, hacer penitencia y llorar sus culpas y las del pueblo”. Fray Diego sentía en sus venas el fuego del caballero de antaño, hoy monje. 

Raimundo accedió a la lucha por la revelación que su deber era proteger el cristianismo de su amenaza. Al no ofrecerse más alternativas, el rey entregó Calatrava a los monjes de Fitero. Raimundo, con los monjes traídos de Fitero más un ejército formado por campesinos y artesanos, predicó con fervor una cruzada y logró reunir hasta veinte mil hombres para defender y habitar aquella comarca. A los que se añadieron los que había conseguido organizar Diego Velázquez en las cercanías de Calatrava. La ciudad tenía una gran importancia estratégica como baluarte avanzado de Toledo ante los moros. Mientras tanto, Diego, antiguo guerrero, organizaba la resistencia, entrenaba a los cruzados, guerreaba con los enemigos y salvaba la plaza. Ante tal multitud, los árabes huyeron hacia el sur.

Con sus numerosas huestes, mitad monjes, mitad soldados, se organiza la Orden militar de Calatrava "leones en tiempo de guerra, corderos en tiempo de paz", de la que Raimundo es proclamado Primer Gran Maestre.
La Orden de Calatrava, fue la primera orden religioso-militar creada en España, para defender la cristiandad frente al empuje bélico del islam. Fue fundada en la fortaleza de Calatrava en el año 1158, después de que los templarios no se vieran con coraje suficiente para defenderla de los ataques musulmanes.
Al ver la buena organización y sus éxitos, el Papa Alejandro III la confirmó el 25 de septiembre de 1164, y confirmada después por Gregorio VIII e Inocencio III. El fundador adoptó la regla de San Benito, y la Orden fue enriquecida con multitud de donaciones por parte de los monarcas. Asimismo le fueron concedidos muy valiosos privilegios. 



                                                 Símbolo de la orden de Calatrava

                                                          San Raimundo a caballo